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QUE LADREN LOS PERROS Y CALLEN LAS BALAS
(Maldito Records - 2008)
Música y letra: Joselito Apaleao, Txinín y Javato.
Producción: Javier San Martín.
Grabado en Sonido XXI.
Masterizado en Mastertips Mastering por Juan Hidalgo.
Diseño portada: Víctor Zapata.
Canciones:
01.- Patas Arriba y Destartalado
02.- Entre Sotanas
03.- Traficando Canciones
04.- Al Galope
05.- La Madrugada
06.- Trece Forajidos
07.- El Niño
08.- Zarcillos de Plata
09.- Me consume la Espera
10.- Colorao (me pone la felicidad)
11.- Aire
12.- Canalla
PATAS ARRIBA Y DESTARTALADO
yo tengo la fea costumbre de comer tres veces al día,
y para ahorrarme el perro a medianoche me pongo a ladrar,
si no contara hasta tres muchas veces te mordería,
déjame princesa que te quiera esta noche por última vez,
me gustaría al acostarme sentir el relente de su frescura,
y a golpe de poniente endulzar toda mi amargura,
y por el camino cuchara de palo, para darle bocados muy grandes al barro,
yo soy de acero y la luna un candelabro,
juntos brochazos que pintan esta ruina del revés,
yo soy la polvareda que dejan los carros,
donde solo ya los perros velan un mundo patas arriba y destartalado,
patas arriba y destartalado, de los golpes que le hemos dado,
patas arriba y destartalado, a quien le importa si el saco se ha llenao,
patas arriba y destartalado, ay… no puede más,
patas arriba y destartalado, ojo que lo tenemos cabreao,
yo tengo la fea costumbre de dormir ocho horas al día,
cervecitas frías, mujeres ardientes, no me lo digas,
me he muerto y estoy en el cielo, esta cachaba no es para andar, voy tapando agujeros,
se quieren escapar del infierno las putas y los camellos,
me gustaría despertarme oliendo a hierbabuena,
y si no hay para comer, tocino, sopa y pan,
y por el camino cuchara de palo, para darle bocados muy grandes al barro,
yo soy de acero y la luna un candelabro,
juntos brochazos que pintan esta ruina del revés,
yo soy la polvareda que dejan los carros,
donde solo ya los perros velan un mundo patas arriba y destartalado,
patas arriba y destartalado, de los golpes que le hemos dado,
patas arriba y destartalado, a quien le importa si el saco se ha llenao,
patas arriba y destartalado, ay… no puede más,
patas arriba y destartalado, ojo que lo tenemos cabreao,
ENTRE SOTANAS
rezuma como el botijo y un quintal de morbo descose todas mis costuras,
saltan esquirlas, para que te hagas con ellas un collar,
era un día de abril con calima, con la mirada sin vestir,
a la intemperie después de sortear la estela que dejaron las estrellas,
con espuma cubriéndome yo los pies en sus arenales te cubriste con la piel de un erizo,
yo que había comprado las toallas para el ajuar y una chilaba,
y una piedra tallada donde tu nombre y un garabato se emborronen con el sudor que desprende la libertad,
a golpe de volante, quemando rueda, rechinan las poleas de este pobre corazón, que late sin rechistar si te alejas de mí,
nos arrancamos con una de Peret, ella me dice que no tiene sed,
yo me muero por todos sus huesos, entre sotanas va tirando sus besos, zapatilla y al carajo, al carajo con tó, yo me fui comiendo los raíles entre zarzamoras, tequila y carámbanos,
labios de color carmesí y mechones de pelo azabache llevo en mi retina,
que me aspen si no despertamos en un arrecife de coral,
chorreando cera, en una alfombra de nácar sin pulir,
y entre sabrosos bocados oír al viento batir una campana entre dos aguas,
metal contra metal, y con el desparpajo de una ganzúa, yo me quito el sombrero aunque ni se moleste en llenar esta nevera vacía, llena de esparto,
una moneda al aire es suficiente para romper una vasija de barro, frenar la sequía de diez años atrás,
a golpe de volante, quemando rueda, rechinan las poleas de este pobre corazón, que late sin rechistar si te alejas de mí,
nos arrancamos con una de Peret, ella me dice que no tiene sed,
yo me muero por todos sus huesos, entre sotanas va tirando sus besos, zapatilla y al carajo, al carajo con tó, yo me fui comiendo los raíles entre zarzamoras, tequila y carámbanos,
TRAFICANDO CANCIONES
despiertan con el reflejo de un disparo en un espejo,
con una pizca de na se desperezan todos mis tic-tac,
se enredan y trepan como una enredadera,
buscando el universo que viene con aromas de azahar,
me subí tan alto que me dio miedo caer,
demasiados moratones para una sola vez,
me abro paso a porrazos, que a veces son como aguijones,
y otras como besos que calientan a fuego lento pero sin quemar,
vamos dando tumbos, traficando canciones,
aunque las rejas son este mundo son libres nuestras ilusiones,
son libres las palabras, son libres si salen del corazón,
y son mucho más libres que si pudieran volar,
volar, volar, que si pudieran volar,
volar, volar, que si pudieran volar,
volar, tirititititran, que si pudieran volar,
volar, tirititititran,
y venimos de darle patadas al viento, y además de robar,
de robarle manzanas del cesto, de untar los pecados con miel,
la noche como viene se va y nos deja en su ausencia, un silencio
que desnuda toditas sus penas, manchadas de azúcar y sal,
si nos dejan nos revolcamos entre sus tetas,
y metemos en un saco lo que no entra en su carreta,
para tirarlo por un barranco a la vez,
que nos despedimos de la noche al amanecer,
vamos dando tumbos, traficando canciones,
aunque las rejas son este mundo son libres nuestras ilusiones,
son libres las palabras, son libres si salen del corazón,
y son mucho más libres que si pudieran volar,
volar, volar, que si pudieran volar,
volar, volar, que si pudieran volar,
volar, tirititititran, que si pudieran volar,
volar, tirititititran,
despiertan con el reflejo de un disparo en un espejo,
AL GALOPE
alumbra una luciérnaga a una piedra que yo le tiro al azar,
jalea y yo la cubro con brea para no dejar en los charcos rastro ni huella,
en casa de herrero cuchillo de palo que corta el paso a mis pies,
toso tinta cuando tengo carraspera que es todos los días,
me hago más fuerte con el soplo del aire que pasa entre los barandales,
con cimiento de espanto en un lecho desierto se viste de gala el coraje,
apareciste sin hacer mucho ruido, y me dijiste que venias de una chumbera,
de quitarle las espinas a los higos, de pelarle a la alegría sus penas,
amaneciste rondando por las eras, envuelto en albahaca, salido de la trena,
y volviste a juntarte con chamarileros,
al galope y con viento a favor no hay garganta quebrá que no pueda gritar, que no tenga un dios por bandera,
al galope y con viento a favor no hay garganta quebrá que no pueda gritar, que no tenga un dios por bandera,
me comí las mañanas de dos en dos y mire debajo de la cama, estaba vendio todo el pescao, una luna de rojo cobrizo salio de su escondrijo sin levantar la voz, yo la espere en una maceta todas las noches,
apareciste sin hacer mucho ruido, y me dijiste que venias de una chumbera,
de quitarle las espinas a los higos, de pelarle a la alegría sus penas,
amaneciste rondando por las eras, envuelto en albahaca, salido de la trena,
y volviste a juntarte con chamarileros,
al galope y con viento a favor no hay garganta quebrá que no pueda gritar, que no tenga un dios por bandera,
al galope y con viento a favor no hay garganta quebrá que no pueda gritar, que no tenga un dios por bandera,
cuchillos vagando tras mis espaldas, mierda de perro pisoteada,
que tire del carro con ganas sus ruedas de molino embarradas ,
LA MADRUGADA
todos los caimanes salen del mismo pozo, en todos los regatos relincha el trueno
en su trono, me cabreo de los pies a la cabeza y me arqueo cuando no la veo,
besos ausentes hacen temblar al roble, me van devorando hasta un berrinche,
que apaga el ascua que deja la noche en una nueva alborada, y que más da,
yo con un mendrugo de pan para mi apetito de jilguero macero todas mis rabietas,
y una mano de cal para pintar en las paredes que la quiero,
dos de arena para hacer castillos y dar paso al poderoso guerrero,
picotea el hambre en un portal sin fregar y me atraganto con el hueso de una aceituna, cuando creo que las tengo todas conmigo me atasco con el cierre de su sostén,
yo quiero abrir una ventana para no confundir la mañana con la madrugada,
y sentir que en esta puñetera vida todo me va bien, todo me va bien,
resopla un suspiro que sale a hurtadillas de mi alcoba porque ha esparcio serrín en mi almohada, embadurna el jergón y asusta a las sombras tras las cortinas, golpea como el bastón que no tiene redaños, que solo sabe cuidar rebaños,
que deja un gesto almidonado cuando maúlla como un gato, y quiere más,
porque le falta un pespunte y dos clavos, y no le queda ni un puto gramo de arena en el reloj,
y una mano de cal para pintar en las paredes que la quiero,
dos de arena para hacer castillos y dar paso al poderoso guerrero,
picotea el hambre en un portal sin fregar y me atraganto con el hueso de una aceituna, cuando creo que las tengo todas conmigo me atasco con el cierre de su sostén,
yo quiero abrir una ventana para no confundir la mañana con la madrugada,
y sentir que en esta puñetera vida todo me va bien, todo me va bien,
TRECE FORAJIDOS
rebuzna el sol después de sestear, se abanica y salpica el cielo de chispas,
se cubren con la noche en un manto de chal, se acurrucan y hacen con los rayos de luz un ovillo, aunque vivan mas de cien vidas, no maldicen su suerte,
el destino esta grabado a fuego en el cuero de las alforjas, que defienden a capa y espada, ni mil hachas deshilachan la cincha que aun les queda de una mala ventolera,
suenan los ecos de disparos, las balas rozan las matas y a los pies de una soga descubren todas sus cartas,
trece forajidos cabalgan en la oscuridad y atracan las conciencias de corazones ensortijados,
trece forajidos fuera de la ley, el camino hacia la libertad lo marcan las herraduras,
les llaman maleantes por perseguir una quimera, con la ilusión no se comercia,
después de gatear el destino quiere que lleguen hasta el final a cortar la baraja,
cruzar la tierra buscando el horizonte, el dorado no puede estar tan lejos,
basta con seguir las huellas de un conejo hasta una taberna donde no cuelgue un cartel que ponga precio a sus cabezas,
suenan los ecos de disparos, las balas rozan las matas y a los pies de una soga descubren todas sus cartas,
trece forajidos cabalgan en la oscuridad y atracan las conciencias de corazones ensortijados,
trece forajidos fuera de la ley, el camino hacia la libertad lo marcan las herraduras,
todavía nos queda munición, todavía nos queda munición, todavía nos queda munición para darle sentido a nuestras vidas,
todavía nos queda munición, todavía nos queda munición, todavía nos queda munición para darle sentido a nuestras vidas, trece forajidos,
EL NIÑO
con los pantalones mas que rotos desgarraos,
con los pies descalzos, con las manos sucias, con una voz desde el desarraigo,
como único alimento el aire es buen sustento, que no engorda pero que va volao, que va volao...
el niño aunque este tumbao no se ha rendido, el niño,
aunque este tumbao, aunque este tumbao, aunque este tumbao, tumba que tumba, tumba la pobreza, tumba el pegamento, tumba el dinero mal gastao,
desgracias que vienen, la vida se va, la ruina se hace más fuerte,
la escuela es un vertedero donde los verbos no se hacen carne,
damos la espalda o decimos que es despiste si estamos a plato puesto,
los que tienen la palabra se lavan las manos porque así ganan más dinero,
mas dinero, mucho mas dinero...
el niño aunque este tumbao no sé a rendido, el niño,
aunque este tumbao, aunque este tumbao, aunque este tumbao, tumba que tumba, tumba la pobreza, tumba el pegamento, tumba el dinero mal gastao,
corazón de lata, una piedra en la mano y puñetazos que sangran su alma,
corazón de lata, un soldadito de plomo que al fundirse es una bala,
corazón de lata, que muerden las ratas, corazón de lata, que muerden las ratas,
el niño aunque este tumbao no se ha rendido, el niño,
aunque este tumbao, aunque este tumbao, aunque este tumbao, tumba que tumba, tumba la pobreza, tumba el pegamento, tumba el dinero mal gastao,
ZARCILLOS DE PLATA
vive sola y tiene miedo que al despuntar la noche no se escuche con claridad su dulce ronroneo, da paseos a caballo entre las sombras, usa pañales en trajes que adornan su cuerpo de exquisitas hechuras,
no puede tenerse en pie por las mañanas, no sabe querer porque quiere con locura, con un suave golpeteo da un respingo y llena las palanganas con los pelos que no barren las escobas,
lleva zarcillos de plata y en el pelo un caracol,
y el viento la peina como le da la gana,
tiene la corazoná que al alba se va a ver al trasluz,
entre tangos de aguardiente,
entre tangos de aguardiente tiene la corazoná,
y un secreto escondido entre la paja de su lecho,
pongamos que se pone y no se le nota, pero le delata la comisura de la boca,
el cielo es la cama, y las ramas la percha donde cuelga todas las noches sus alhajas,
lleva zarcillos de plata y en el pelo un caracol,
y el viento la peina como le da la gana,
tiene la corazoná que al alba se va a ver al trasluz,
entre tangos de aguardiente,
entre tangos de aguardiente tiene la corazoná,
y un secreto escondido entre la paja de su lecho,
ME CONSUME LA ESPERA
ruidos de tambores y trompetas retumban dentro de mi cabeza,
y suspiran emociones con desgana, y es que hay ruidos que delatan un peldaño viejo con el paso del tiempo, con las fatigas que hemos pasado,
soy como el mar que escupe sus olas, después se las traga,
el infierno es mas frío que el cielo si me levanto las faldas,
no hay moneda que no tenga dos caras ni un baúl que contenga todas las respuestas,
la verdad es que yo a veces no quiero enterarme de nada,
reviento si a la suerte no puedo robar la cartera ni el sombrero, odio este mundo de no entendimiento, ay! reviento borracho de celos en mi alcoba entre sabanas de hambre,
su roce aviva mi fuego, he aprendido a ser mas libre por zorro que por viejo y a recorrer caminos de barro plegando las velas, de tu ausencia aprendí a quedarme tirado de cualquier manera, por no encontrarme contigo me consume la espera…
me consume la espera detrás de un zarzal, mermelada de moras me quedo a cenar,
me consume la espera, patalea y se va, patalea y se va abrazándose fuerte al olvido,
me consume la espera detrás de un zarzal, mermelada de moras me quedo a cenar,
me consume la espera, patalea y se va, patalea y se va abrazándose fuerte al olvido,
noches manoseando, noches manoseando y la luna observando que los sueños están detrás de un espejo en un oscuro cristal, vivo de noche y mi garganta se va, si se queda dormida no puede vomitar,
me consume la espera detrás de un zarzal, mermelada de moras me quedo a cenar,
me consume la espera, patalea y se va, patalea y se va abrazándose fuerte al olvido,
me consume la espera detrás de un zarzal, mermelada de moras me quedo a cenar,
me consume la espera, patalea y se va, patalea y se va abrazándose fuerte al olvido,
me consume la espera detrás de un zarzal, mermelada de moras me quedo a cenar,
me consume la espera, patalea y se va, patalea y se va abrazándose fuerte al olvido,
COLORAO
se ha colado mi amiga esperanza por la tronera de mi corazón,
y parten en caravana todos mis sentidos de dos en dos,
las farolas me iluminan y un sereno me acompaña,
las magulladuras duelen, llevo todo el día evitando frotarlas para no raspar,
presentía que tenía que pasar, que a la altura de mi cintura
una llama si se apaga es señal que por abajo no se puede respirar,
y yo trataba de calibrar el envero de mi piel, y es que al verlo tú echaste a correr,
y es que no se puede jugar a calentar y a enfriar a la vez,
y es que no se puede ser, tú sabes más que los ratones,
colorao, los ratones se ruborizan como cuando se mezclan el vino y el pan,
y se quedan al raso las trenzas de un acertijo,
colorao, como el agua de un barreño después de bañarse un cangrejo de mar,
después de lavarme el culo con sal,
en la mirada lleva una espada y se pone un dedal si me da tirones de mangas,
de un chasquido echa los cerrojos y caigo en la trampa, que me deshace
como la ceniza que se rompe a cincel, y se abraza a la cama de un burdel,
no malgasta la pasta viviendo en un matorral la felicidad,
sin saber hemos sabido a pelearnos y caer en el olvido,
por no saber no hemos sabido que querer es un verbo indefinido,
un sembrado de desconfianza hace que mi esfuerzo resulte baldío,
la esquivo aunque soy perro viejo, me muero de ganas,
y es que no se puede jugar a calentar y a enfriar a la vez,
dejarla descansar, que duerma conmigo, que le sobran poetas
colorao, los ratones se ruborizan como cuando se mezclan el vino y el pan,
y se quedan al raso las trenzas de un acertijo,
colorao, como el agua de un barreño después de bañarse un cangrejo de mar,
después de lavarme el culo con sal,
AIRE
vengo de quitarme espinas sediento, en mis manos vacías los callos se endurecen con el viento, vivo debajo de la piedra como el alacrán donde una brisa suave y fresca me invita a zascandilear, peldaño tras peldaño voy subiendo escaleras, regalo las perlas que salen de mi boca a todos los centinelas si llego con la lengua fuera,
aire, aire, me falta en el respiradero de mi corazón,
del baile de un desaire, de una mirada que prende la mecha de todos mis rastrojos,
quisiera sentarme a comer y comerla a besos, y ver como la noche se desgrana en su faldiquera, a los pies de un puchero en la lumbre echar carreras,
y a rebufo de sus ojos de aceituna llenarla de caricias mientras dure la molienda, he tenido que alambrar los lindes a tanta locura, y ponerme un bozal para sentar la cabeza en la puerta del numero 13 de la calle del desaliento,
aire, aire, me falta en el respiradero de mi corazón,
del baile de un desaire, de una mirada que prende la mecha de todos mis rastrojos,
CANALLA
nos pusimos a echar balones fuera,
y no dejamos que los golpes mareasen la perdiz,
yo creo que ya estaba dentro en la cazuela,
si tu vas, yo vengo y hago de este mundo un pañuelo,
no hay un día que no me coma la noche,
me confieso padre, soy un canalla,
azotado por el viento y la lluvia en el rompeolas de mi corazón,
mar adentro soy como un pesquero con la despensa vacía,
no tengo miedo ahogarme si me tiendes una mano te aseguro que floto,
y a mí alrededor me están empujando a salir, hoy estoy en el punto de mira,
no hay un día que no me coma la noche,
me confieso padre, soy un canalla,
que no cante, que no, que no, que no cante el grillo, que no baile la culebra,
que no cante, que no, que no, que no cante el grillo, que no baile la culebra,
ayer no pude escaparme de las trampas de un desvelo,
del aliento que deja la madrugada, que empaña la mirada y se calma con alcohol de romero,
retumba la artillería, y a las paredes voy royendo las esquinas,
no tengo remordimientos, he dejado las prisas encima de una repisa,
las estrellas me cuentan que no puede ser,
y yo vuelvo a picar, tienen el firmamento como anzuelo,
no hay un día que no me coma la noche,
me confieso padre, soy un canalla que hoy se va de cacería,
que no cante, que no, que no, que no cante el grillo, que no baile la culebra,
que no cante, que no, que no, que no cante el grillo, que no baile la culebra,
ayer no pude escaparme de las trampas de un desvelo,
del aliento que deja la madrugada, que empaña la mirada y se calma con alcohol de romero,
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